MOLESTAS

 

b_280_0_16777215_00_images_f2f29d1471196262d784e4326861b5f0.jpgLo notas. Ultimamente, molestas. O igual no es últimamente, vete a saber. Igual has molestado siempre.

Molestas en las fiestas, en las charlas, en los chats, en las cenas, en clase, en la mesa. Haces las preguntas molestas, das las respuestas molestas. Eres siempre la que saca los mismos temas, la que hace las observaciones molestas.

Sabes que podrías callarte. Sabes que podrías aguantarte. Sabes que podrías calmarte. Pero nunca lo haces. Acabas haciendo lo que a todo el mundo le molesta.

No sabes si empezó cuando quisiste hacer lo que tú querías, o cuando dejaste de creer que querías lo que todo el mundo quería que quisieras. O si empezó cuando te rendiste, y entendiste que no ibas a hacer lo esperado, o cuando dejaste de esperar que todo el mundo entendiera que no era que te habías rendido. O si fue cuando no seguiste pensando, o cuando pensaste demasiado. O cuando decidiste dejarlo, o cuando seguiste aguantando. O cuando te fuiste, o cuando te lamentaste por hacerte quedado.

No sabes si es por ser lista, o feminista, o por querer follar con quien quieras, o por quererte independientemente de a quien te folles, o por querer a quien quieras, o por no querer a quien te follas, o por follarte a más gente que a la que quieres, o por decir lo que piensas, o por pensar lo que no todo el mundo dice, o por no saber a veces ni lo que dices, ni lo que piensas. La cosa es que molestas.

Y, a veces, lo intentas. Tratas de no ser molesta. Y haces lo que se espera, y esperas antes de hablar, y hablas de cosas que no piensas, y piensas en callarte, y te callas por no liarla, y te alías con quien manda, y te portas como dios manda.

Pero, resulta, que hacer lo que te mandan te hace sentir molesta. Pero molestas menos. Y por un rato piensas que puedes elegir. Y crees que puedes dejar de molestar.

Y te encuentras con otras molestas, que a ti no te molestan. Que son listas, o feministas, o se quieren, a veces, aunque no siempre se follen a quien quieren. Y crees que puedes elegir. Y eliges quedarte con otras molestas. Molestando en grupo, a coro, en tribu, en manada, en comando, en banda.

Así, juntas, molestáis más. Y os importa menos.